Actualidad sobre iluminación LED

¿Penalizan el ahorro las últimas subidas de la tarifa eléctrica?

Subida tarifa eléctrica

Últimamente se lee en todos los medios, que el Gobierno ha autorizado subidas en la tarifa eléctrica que lo que hacen es penalizar el ahorro y el bajo consumo. ¿Es eso verdad?.

La respuesta es que sí. Las últimas subidas eléctricas están diseñadas para que las compañías eléctricas no bajen sus ingresos. Debido a la recesión económica, las nuevas tecnologías y la concienciación ecológica de los usuarios, cada vez se consume menos electricidad, así que los lobbies eléctricos presionan. ya no solo para que se suban las tarifas, si no para que se suban de la manera que a ellos les conviene. Pero lo importante de todo esto, además de entenderlo, es saber qué podemos hacer, y de esto se trata este artículo, así que ponte una factura eléctrica junto al ordenador porque pasaremos a tocar dos conceptos que necesitamos para poder enfrentarnos a esta nueva situación: el término de potencia y el término de energía.

El término de potencia (KW)

Cálculo de facturación
Cálculo de facturación

Corresponde a la parte fija de nuestra factura. Cuando se da de alta un contrato de suministro, se hace una estimación de cuanta electricidad va a consumir el usuario y, en relación a ello, se asigna el término de potencia. En resumen, define la máxima potencia que debe entrar a nuestra vivienda en cualquier momento. Los criterios habitualmente empleados son la superficie de la vivienda y la localización (por cuestiones de calefacción). El asesor, que representa muchas veces a la compañía eléctrica, no suele estar de parte del usuario y no se preocupa por saber cuánto va a consumir en realidad, si no que hace una estimación por lo alto, lo que repercute en la factura eléctrica del usuario, pues independientemente de lo que consuma, cuanta más potencia contrate, más pagará.

El término de energía (KWh)

Es la parte variable de nuestra factura, pues recoge nuestro consumo eléctrico real. Habitualmente, es la parte que todos nos hemos preocupado por reducir siempre, pues lo lógico es pensar que cuanto menos consumamos, menos pagaremos y menos contaminación generaremos (aunque esto a muchos no les interese lo más mínimo). Ello se refleja en el auge de los electrodomésticos eficientes (clase A++), la iluminación LED, el autoconsumo eléctrico y los certificados energéticos que se exigen ahora en las viviendas de nueva construcción o destinadas al alquiler.

Entonces, ¿en qué ha cambiado la tarificación?:

Al bajar el consumo eléctrico, y para asegurar que la facturación energética no baje, se toman medidas como los peajes al autoconsumo fotovoltaico, y se ha cambiado radicalmente la forma de subir las tarifas. Por ejemplo, en la subida que sufrimos a finales del pasado Agosto de 2013, Industria dijo que la tarifa subió un 3.6%, pero lo que no dijo es en cuanta proporción subió los distintos conceptos. Lo que se hizo realmente fue bajar el coste del KWh (termino de energía) un 10% y subir el KW (término de potencia) aproximadamente un 65% (el 3,6% suponemos que salió de una media del consumo nacional, incluyendo industria, iluminación pública y demás sectores). La consecuencia inmediata para los usuarios es que aquellos que se han preocupado por bajar su consumo eléctrico disminuyendo los KWh, notarán que la factura subirá desproporcionadamente, ya que la nueva carga no se hace a su consumo, si no a su cargo fijo.

Y ahora, ¿qué podemos hacer?:

En los últimos años, muchos nos hemos preocupado por reducir nuestro consumo, así que paulatinamente hemos tomado medidas como comprar electrodomésticos más eficientes, calentarnos con gas, instalar iluminación de LED, apagar la luz y un largo etcétera. Pero algo que casi nadie se ha mirado es la posibilidad de bajar nuestro término de potencia.

Por ejemplo, un hogar que tiene contratados 5.5 KW y tiene la mayoría de electrodomésticos de clase A, que se calienta a gas, y que posee iluminación de LED, no necesita más de 3.6KW, que es una de las tarifas más bajas. Actualmente, la mínima tarifa posible es de 2.9€/KW (bono social). Si incluimos el impuesto de electricidad (4.9%) y el IVA (21%), el termino de potencia se queda en 3.6€ por mes y KW contratado, por lo que una familia con tarifa de último recurso, con 5.5KW contratados, pagará al mes 20.26€ por la parte fija de su factura eléctrica. Si esta familia, decide reducir su cargo fijo a 3.6KW, pasará a pagar 13,26€ mensuales de cargo fijo, que son 7€ menos al mes.

¿Cómo lo podemos hacer?

En primer lugar, debemos saber cuánto tenemos contratado. A continuación trazaremos nuestra estrategia.

Identifica qué tipo de contador tienes, si es analógico o digital. Los nuevos contadores digitales tienen la ventaja de que muestran en su pantalla el consumo actual en KWh. Solo tenemos que poner en marcha los electrodomésticos que habitualmente usamos a distintas horas y tomar la lectura. Hay gente que suele optimizar su consumo con trucos tan sencillos como poner la lavadora cuando no usa la calefacción, o no pasar la aspiradora mientras se plancha.  Si hay mucha diferencia entre el máximo valor de la lectura del contador y lo que tenemos contratado, es hora de llamar a la compañía eléctrica para cambiar nuestra tarifa.

Medidor de consumo eléctricoSi nuestro contador es analógico, debemos armarnos de paciencia y medir el consumo de nuestros electrodomésticos uno a uno utilizando un medidor de energía como el de la imagen, o consultar los datos técnicos que tienen los electrodomésticos. Suele ser una etiqueta o placa de metal situada en una parte poco visible, donde hay datos de lote, origen, parámetros de alimentación y consumo máximo. También se puede hacer una estimación con las numerosas guías que podemos encontrar por internet.

Etiqueta trasera informativa
Etiqueta trasera informativa

Una forma extremadamente eficiente de reducir nuestra potencia instalada y nuestro consumo energético, es instalar iluminación LED. En un hogar de 4 habitantes, suelen haber unos 35 focos halógenos de 50W (dicroicas), 4 fluorescentes compactas de 26W en los downlight de la cocina, y unas 5 o 6 lámparas incandescentes en las lámparas de mesa de unos 60W aproximadamente.  Esa potencia instalada suma unos 2120W, que en su versión LED difícilmente superaría los 350W, es decir, ¡1770W menos!. Así, de facto, al sustituir por LED podemos quitarnos de encima 1.8KW, término fijo que podemos restar de nuestra factura, ahorro que si se suma a la reducción de consumo, ofrecerá una alta rentabilidad a nuestra inversión.

En una próxima entrada os ilustraremos un ejemplo práctico de sustitución LED y su consiguiente ahorro basándonos en la factura y la tarifa real de un hogar español.

¿Penalizan el ahorro las últimas subidas de la tarifa eléctrica?
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3 comentarios

  1. Muchas gracias por este artículo tan interesante, un buen paso a seguir para empezar a comercializacion nuestros LEDs, saludos!

  2. En mi oficina renovamos toda la iluminación a led y se ha ahorrado un 70% en el consumo eléctrico. Si hay alguien en el mismo caso, alomejor el siguiente post le ayuda.

    Saludos, seguir así, estáis realizando un excelente trabajo

  3. Buen post Nacho, claro y sencillo de entender.
    Cambiando de tema, no se si conocéis el blog “Nergiza”, en él escribe gente con inquietudes en el tema del ahorro y la eficiencia energética.
    Ahora están escribiendo una serie de posts sobre iluminación LED, os dejo un par de enlaces. A vosotros como expertos tal vez os interese puntualizar algo en los comentarios y sinó de todos modos, conocer su existencia a través de este comentario también puede ser otra fuente de información útil para los lectores de vuestro blog, saludos.
    http://nergiza.com/tipos-de-leds-en-bombillas-smd-cob-5050-5630/
    http://nergiza.com/por-que-una-bombilla-led-ilumina-y-por-que-no-quema/

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